viernes, 27 de julio de 2012

Capítulo 5 - Ellas


CÉSAR

Capítulo 5 - Ellas




Esa misma noche, en otro lugar de la ciudad... :

Es la primera vez que una chica me hace esto. Y, además estoy raro, diferente, nunca he sentido nada así,nunca...Es, ¿como explicarlo?, raro, es difícil de explicar, como un hormigueo en el estómago, como la adrenalina cuando te montas en una atracción de las fiestas de la ciudad. Es complicado.
- César, a cenar - grita mi madre
Parece mentira, es la primera vez que se me cierra el estómago, y no tengo hambre. Aun así bajo a cenar con mi madre.
- Mamá, no tengo hambre, pero me quedo haciéndote compañía en la mesa mientras cenas. ¿Hoy tampoco ha venido Alex?
- No, me ha dicho que esta de fiesta y que no venía a cenar. Esta hermana tuya es cada día peor. Tú al menos cenas conmigo.
- Venga mamá, hoy si quieres hacemos algo juntos - lo digo sin pensar, la veo triste.
- ¿No sales hoy de fiesta?
- No, estoy un poco cansado. Salimos a tomar un helado ¿vale?
- Cariño, ¿te pasa algo?
No contesto, me resultaba incómodo hablar de ello, no sabía explicarlo con exactitud.
- Venga vamos a comer un helado en la mejor heladería de Nueva York, invito yo, y de paso me cuentas lo que has echo hoy. - dice mi madre alegre.
Ella es maravillosa, aunque a veces pienso que es pesada, solo quiere lo mejor para nosotros. Aunque tenga mucho dinero, compra lo necesario, y algún capricho de sus hijos. Es la madre perfecta, sabe lo que me pasa, sabe cuando quiero hablar y cuando no, sabe cuando quiero hacer una cosa o la otra, sabe ser como yo.
Me levanto de la mesa, voy a la ducha y rápidamente cogo lo primero que veo, unos vaqueros y una camiseta, como siempre. Voy a bajar cuando pienso que esto harto de la misma rutina de siempre, siempre de fiesta, sin cuidar de mi madre, ni yo, ni mi hermana. Somos un desastre. Ya que hoy no voy de fiesta, decido arreglarme un poco más. Me pongo unos vaqueros más nuevos, una camisa que me regaló mi madre por mi cumpleaños y cogo una americana. Cogo algo de dinero y bajo. Mi madre esta lista, radiante, le hace ilusión hacer algo con su hijo, se nota que está feliz, distraída, joven, si, joven, como cuando iba con mi padre al teatro, o simplemente a dar un paseo. Ella siempre dándole todo, y él nunca satisfecho, ella hasta le perdonó todas sus infidelidades. Le quería, y aún hoy sigue después de todo. Solo quiere ver felicidad a su alrededor, con eso es feliz.
- Hijo, ¿te pasa algo? - dice - Te has quedado pensativo, ¿estás bien?
- Sí mamá, solo miraba lo maravillosa que estás.
- ¡Ay, que hijo más mentiroso tengo! Ya estoy vieja, que maravillosa ni que tres cuartos, eso a las jovencitas  que te gustan. Anda calzate que nos vamos.
Me calzo sin hablar y tengo una idea, un poco loca, pero que puede hacerla sonreír.
Salimos de casa también en silencio, no nos hace falta hablar.
- ¡Hoy no vamos en coche, vamos en mi moto! - digo
- Uy, no se... venga si te hace feliz .- dice - hace mucho que no monto en moto...
Subimos a la moto, ella se agarra fuertemente a mi, tiene miedo, pero a la vez es feliz de volver atrás en el tiempo, como cuando estaba enamorada de mi padre y corrían juntos en moto, estaban locos, locos de amor.
- Jajajajajaja -ríe - olvidaba lo divertido que es correr en moto.
Ella, perfecta así, suelta una mano y la deja libre en el viento, libre vuela entre sus recuerdos. La dejo estar. Prefiero seguir en silencio y que ella disfrute de este paseo. Llegamos. Bajamos. Nos sentamos en una mesa y pedimos. Yo uno de tres chocolates, mi madre uno más ligero, de vainilla, clásica, como ella.

JAYDEN

Mientras tanto, en algún lugar de la ciudad... :

- Lo siento princesa, hoy no tienen sitio, pero podemos ir a tomar un helado ¿no?
- ¡Claro! me encantaría - dice - hay una heladería italiana aquí cerca.
- ¡Venga sube al coche que allá vamos!
Quiero hacerla reír, me gusta, lo admito, eso que casi no la conozco, pero siento algo parecido a un zoológico en mi estómago cuando la miro, me sonríe, hasta cuando pienso en ella...
- ¿En que piensas? - dice - Gira aquí a la derecha y luego sigue recto hasta aquel cruce.
- No pienso en nada en especial... - miento - solo que eres preciosa...
- Anda, no me piropees ahora, estabas pensando en guarradas ¿a que si?
- No, enserio, me pareces preciosa, no entiendo como ese tipo te ha dejado escapar.
- Gracias - gime en silencio - tú eres el único que está a mi lado en este momento, eres como mi superhéroe, además, eres muy guapo.
Desgraciadamente llegamos, y no podemos seguir con la charla.
- ¡Oh, no! Está él. - dice desesperada
- ¿Qué pasa?

BUENAS...


Bueno, estoy aquí otra vez. Pues que quería añadiros una breve descripción de Jayden, como he hecho anteriormente de Mel y Cesar.
NARRADOR
JAYDEN:
Era nuevo en la ciudad, viajaba continuamente de ciudad en ciudad, de país en país, de pueblo en pueblo, debido a motivos de trabajo de su padre. Él nunca había tenido amigos de verdad, siempre que estaba a punto de conseguirlo, cambiaban de destino a su padre. Él, solo había vivido la magia del amor una vez, fue precioso para él, y no guarda ningún rencor hacia su ex. Sus padres se quieren mucho, son felices, casi nunca discuten y sobre todo, su madre quería lo mejor para sus tres hijos, pero no podía hacer nada contra el deseo del jefe de su marido. Jayden era tranquilo, nunca se metía en problemas, hasta que la conoció, ella, una chica normal para cualquiera, pero no para él.

sábado, 7 de julio de 2012


MEL

Capítulo 04 - Él



En ese mismo día, segundos más tarde...
- ¿Jayden? - dije
- ¿Mel?
- ¿ A caso os conoceis?
- Bueno...- dije entrecortadamente - lo conocí esta tarde en la guardería
- A bueno, bien ya no hacen falta presentaciones entonces - dijo mi madre - Pasad
Pasaron por nuestro vestíbulo haciendo cumplidos a nuestra gran casa. Pasaron al salón, donde mi madre había preparado una mesa espectacular. Cada uno ocupó un lugar en la mesa, yo me tuve que sentar al lado de Jayden. Esta realmente guapo con esos vaqueros y esa camisa de marca. Pero, ¿que estoy diciendo...? Bff...cuando me vea Marco...me mata... Me repito a mi misma varias veces que no debo pensar en otros chicos, tengo novio...
Sigo con mis pensamientos, es que es tan guapo, tiene algo especial...
Suena No One de Alicia Keys.
- Lo siento, es mi movil - digo avergonzada - salgo fuera
Cojo el teléfono, son Diana y Elena que quieren saber con todo detalle mi aventura. Camino despacio mientras las cuento detalladamente mi día.
- Chicas, tengo que colgar, tengo otra llamada, luego hablamos.
- Esta bien princesita, te queremos - dicen a coro
No las doy tiempo a decir nada más y cojo la otra llamada. Es Marco.
- Hola mi amor, que tal tu catarro - me dice por primera vez cariñoso
- Bien, mucho mejor que esta mañana...
- Entonces paso a buscarte a tu casa, tengo una sorpresa y además tenemos que hablar - me dice
- Imposible, tengo cena en mi casa, ¿mañana?
- Nunca estás conmigo, parece que no me quieres...
- Si que te quiero pero es que no puedo...
- Eres una gilipollas, seguro que estas con otro y no me lo quieres decir...
- Que no joder, que si no confias en mi, esto se acaba ¿sabes?
- Joder, si es que no puedo confiar en ti, so puta, que vale, que por mi se acaba...
Cuelgo. Por mis ojos caen cascadas de llanto, lágrimas...¿por qué? Es un cabrón. Le odio. Será gilipollas...Me siento en los escalones más cercanos. Lloro en silencio. No puedo más, necesito desahogarme..
- Ey, ¿estás bien? - dice
Es su voz, se ha preocupado por mi...
- Si...bueno, no... - digo
- A ver me da la sensación de que quieres hablar. ¿Por qué no nos vamos a un lugar más tranquilo y me cuentas?
Acepto asintiendo con la cabeza. Le sigo en silencio hasta su coche. Es bonito, un Audi A4 plateado. Me abre la puerta del copiloto, realmente es un caballero, Marco nunca ha echo algo así...¿otra vez ese cabrón? Joder...
- Bueno, ya estamos. Ven... - me dice con voz dulce.
Andamos unos metros en silencio hasta un banco. Estamos en un parque, algo alejado del centro de la ciudad. No habla. Yo tampoco. Es un silencio cómodo. Jugamos a sostenernos la mirada. Es dulce. Me gusta. ¿Pero que digo? Acabo de cortar con el imbécil de Marco, y ¿estoy pensando ya en Jayden? Estoy fatal...
- Bueno me lo vas a contar o prefieres seguir en silencio - me dice
- Bueno...yo...yo...he hablado con mi novio - corrijo - mi exnovio...me acaba de dejar porque hoy no podía salir con él...ufff
- Pero si es por eso, es un gilipollas en todo regla - me hace reir
- Bueno, aunque fuera un gilipollas yo le quería, pero después de esto...le odio...
- ¿Qué, te quieres desahogar?
- Pues la verdad me encantaría...
- Vamos a hacer dos cosas...
- OK
- Primero, te vas a desahogar pegandome...
- Pero yo... - me corta - nada, tú pegame, haz como si fuera el cabrón que te ha hecho esto...
Sin esperar a que me diga nada más empiezo a pegarle puñetazos por todas partes. Si, esto es relajante.
- Venga, vale...ahora te voy a llevar a un sitio que me han recomendado...¡Vamos!
Vamos corriendo al coche, subimos y el conduce rápido. En la radio suena One Direction, me gustan estos chicos. Empiezo a cantar en voz baja...

Baby you light up my world like nobody else
The way that you flip your hair gets me overwhelmed
But when you smile at the ground it ain’t hard to tell
You don’t know oh oh
You don’t know you’re beautiful
If only you saw what I can see
You’ll understand why I want you so desperately
Right now I’m looking at you and I can’t believe
You don’t know oh oh
You don’t know you’re beautiful
Oh oh
That’s what makes you beautiful

 - Ey, cantas muy bien...te tendré que llevar un día a un karaoke... - sonríe
- No, me da mucha verguenza...
- Ya discutiremos esto más adelante... - dice - Hemos llegado.
Me apeo del coche y observo el edificio que tengo delante, parece un hotel...¿no querrá hacer lo que yo estoy pensando...?
Ve mi cara de preocupación.
- No tranquila, no pienses mal... - se echa a reir - ¿De verdad pensabas que yo iba a traerte aquí para eso?
- Bueno, mi ex es un poco así, estoy acostumbrada ha esperarme lo peor...
- No te preocupes, anda entremos...

jueves, 5 de julio de 2012

Cambio:


Hola! bueno que he pensado una cosa...esta historia necesita un pequeño giro. Con esto quiero decir que en vez de hablar el NARRADOR, todo el rato, hablaran MEL, JAYDEN y CESAR, principalmente, y puede que ademas otros personajes. al principio de cada capitulo pondré quien lo narra, con esto espero no haceros mucho lío.
BESOS enormes de Lauri

capitulo 03


Capitulo 03 - Jayden
En aquel lugar apartado de la ciudad, en ese mismo momento...
Ella no se daba cuenta, pero él se quedó mirandola con emoción.
- Hola, yo soy Jayden.
Ella miró a su derecha, donde ese tal Jayden estaba sentado. Era el segundo chico que conocía ese día, y con el primero no es que le fuera demasiado bien...
- Hola, yo me llamo Melissa, me puedes llamar Mel - dijo involuntariamente
- Encantado. Ahora estoy esperando a que salga mi hermano Ángel, pero después podemos dar una vuelta y me ensañas la ciudad, soy nuevo.
- Eeee....está bien, yo tengo que recoger a mi hermanita, pero te puedo hacer de guía turístico.
En ese momento salieron los pequeños, salían sonrientes, sin preocupaciones, sin darse cuenta que dentro de unos años la vida sería mucho más difícil.
- Mel, lo siento, me encantaría que fueras mi guía turístico, pero me acaba de mandar un mensaje mi madre para que lleve a Ángel a casa que tenemos una cena.
- No pasa nada, ya te veré...
- ¿Y que tal si me das tu número de móvil y te llamo después y quedamos?
- Buena idea...es 653 421 870
- Te llamó
- OK
Su camino se separó ella cogió el metro, él su coche. Se despidieron con una mirada, una mirada llena de felicidad, con ganas de probar esa felicidad que tanto les gustaba y que habían anelado cada noche.
- ¡Ya estamos en casa! - gritó Mel
- Hola mis niñas, ¿qué tal el día?
- Bien mamá, voy a mi cuarto, que me duele la cabeza.
- Se me había olvidado avisarte, está noche vienen a cenar unos amigos. - dijo - Ponte guapa...
Ella subió a toda prisa las escaleras. Entró en su habitación, estaba emocionada con esa cena, su madre por fin había salido ha conocer gente despues de la muerte de Railey, su padre.
Se metió en la bañera, echó aceites y jabones, para relajarse...Estuvo ahí metida al menos una hora. Cogió la toalla más próxima de su pequeño baño propio, salió de la bañera y se envolvió en la toalla suave. Fué a su habitación, no sabía que ponerse, al final optó por un vestido por encima de la rodilla, con vuelos y en colores pastel, a eso lo acompañarían unos paqueños zapatos de tacón, medían mínimo diez centímetros. Se recogió su larga cabellera rubia en una preciosa coleta, descubriendo así su bonita cara. Se echó una pequeña base de maquillaje, se aplicó rimel en sus pequeñas pestañas, ahora largas, infinitas...También se pintó sus labios con un poco de brillo.
- ¡Mamá! ¿Qué tal estoy?
- Preciosa como siempre. Estos amigos tienen un hijo un año mayor que tú, y otro niño de la edad de Ashley, son nuevos en la ciudad y había pensado que podrías quedar con el chico para enseñarle la ciudad.
Inevitablemente pensó en Jayden, todos los datos que le había dicho su madre coincidían misteriosamente, Jayden tenía una cena, eran nuevos, tendría unos 19 años y su hermanito era de la edad de Ashley.
Ding Dong - sonó el timbre
- Voy - dijo mi madre
En ese momento lo vió...

lunes, 2 de julio de 2012

capitulo 02



Capítulo 02 - Entre cuadros y paginas...

En la clase pocos minutos después...
- ¿Quién falta hoy?
- Melissa...
- Bien, ¿alguien más? - con una sonrisa en la cara - ¿Nadie? Bien, empezamos...abrir el libro por la página 354...¿hay alguna duda señorita García?
- No profesor, ¿puedo salir al baño?
- ¡Anda corre!
Salió disparada de la clase hacia el baño de los chicos. Se arregló un poco el pelo con las manos antes de entrar, se miró en la pantalla de su móvil y se retocó el maquillaje. Abrió la puerta y se lo encontró allí, tal y como habían quedado.
- Hola mi princesita Diana, ¿qué tal?
- Muy bien amor, pero tengo poco tiempo.
Sus labios se juntaron rápidamente y se fundieron en la pasión de ese beso con ganas de más, de ellos, con sed de amor.
Él la cogió por la cintura y entraron en el primer baño sin dejar de besarse. Ella cerró la puerta y corrió el cerrojo.Él empezó a quitarla la ropa y ella a él. La sentó en el WC y despacio, muy despacio, como todos los días que podían, él la hizo el amor.

Esa misma mañana de finales de JUNIO, un poco más tarde...
- ¿A donde vamos? - preguntó
- A un sitio muy especial...
Ella cerró la boca en el resto del camino. Tenía miedo, mucho miedo.
Por fin llegaron. Era un pequeño restaurante a las afueras de la ciudad. Entraron. Echó un vistazo al restaurante italiano, era bonito, muy bonito, daba sensación de tranquilidad y fuerza a la vez. Las paredes eran de un color rojo coral, las mesas y las sillas eran antiguas y de color blanco. Había una pequeña barra llena de periódicos y tazas sin lavar. También había algún que otro cuadro, la impresionó uno en concreto, el de  la derecha de la primera mesa. El cuadro era en tono sepia, en él había una chica con los ojos cerrados sentada en una silla, por detrás aparece un hombre entrando por la puerta. La emocionó muchisimo, tanto que se quedó unos minutos contemplándolo. Después echó otro vistazo por los demás cuadros. Había uno de un caballo precioso, otro de una mujer en una cama acabándose de vestir, uno de un niño dibujando... y muchos más.
- ¿Nos sentamos? - dijo el tranquilamente
- OK, esta bien.
Se sentaron en la primera mesa de la izquierda, en frente del cuadro de la muchacha. Pronto se le acercó un camarero, bajito, regordete y con un estupendo bigote.
- ¿Se han decidido ya? - dijo en un perfecto inglés con acento italiano.
- Para mi un espresso - dijo educadamente
- ¿Y la señorita?
- Yo quiero un Caffè Latte, por favor.
- Ahora mismo - añadió - Un espresso y un caffè latte - dijo en un grito ahogado pero agudo
Ella reprimió una risita, era realmente gracioso que ese hombre pudiera chillar tan agudo. En un par de minutos tenían sus cafés encima de la mesa. Él le echo una cuchrada de azúcar, ella pidió sacarina.
Estuvieron charlando un rato sobre sus aficiones, mientras, se acabaron el café.
- Luigi, ven por favor.
- ¿Qué desea el señor?
- Yo quiero unos Capelletti a la Emilia. ¿y tú?
- ¿Pero vamos a comer aquí?
- Claro, venga que quieres...
- Mmm...Yo unos Raviolis a la Carbonara.
- Perfecto, ¿Y de bebidas?
- Traiga una botella de vino.
No la da tiempo a decir que ella no bebe alcohol. Pronto llegan los platos con la comida. Comen alegres y charlando.
- Oye, te he visto mirar muchas veces ese cuadro, ¿te gusta?
- Si es muy bonito...
Sin darse cuenta ya han terminado sus platos y estan pidiendo el postre.
- ¡Yo quiero un helado de chocolate blanco! - dijo con cara de niña pequeña
- ¡Qué bueno! yo quiero un tiramisú, por favor.
Comieron el postre en absoluto silencio, para ella nada incómodo, en cambio para él demasiado.
Él se levanto de su asiento sin decir nada, se acerco a ella y intentó juntar sus cálidos labios a los de ella en un profundo beso. Ella se alejó...
- ¿Pero qué haces? - dijo ella y después le dió un bofetón.
Salió corriendo.
Cogió el primer taxi al vuelo y le indicó al conductor la dirección de la guardería de su hermana pequeña. Se acomodó en el asiento trasero y se puso los cascos de su Ipod rosa, eligió una canción de Carly Ree Jepsen, Call Me Maybe.
Llegó a su destino en menos de media hora, pagó al conductor y bajó del coche.
Quedaba media hora para que su hermana pequeña saliera. Se sentó en el primer banco libre y abrió un libro, Carolina se enamora de Federico Moccia. Se adentró en sus maravillosas páginas llenas de amor....Estaba tan metida en el libro que no oyó llegar al extraño que se sentó a su lado...